PONGO LA CRONICA EN COMENTARIOS, PERO OJO, NO ES MIO, ES LA CRONICA DE XELVATICO
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6º sueño ironman. Frankfurt 4-7-2010
Hoy se cumplen 10 días desde que termino mi 6º sueño ironman. Cada uno de los 6 ha sido diferente, pero en todos he necesitado ese plazo de tiempo para que todas mis emociones se asentaran, para poder empezar a escribir la crónica del mismo.
Durante 6 meses he entrenado, con más o menos rigor, para estar en la línea de salida. Siempre he sido muy disciplinado con mis planes, pero en esta ocasión, me he permitido saltarme alguno, aunque por regla general he cumplido.
En enero, mi peso andaba alrededor de los 96 Kg, con lo cual tenía que perder 16 Kg, para estar en lo que considero mi peso adecuado para afrontar un ironman. En esto he fallado, no he sido riguroso, no he tenido voluntad y a pesar de haber perdido peso, no ha sido suficiente, así el día 4 de julio, estaba en 87kgs, lo que supone 9 kilos menos que en enero, pero 7 Kg mas del objetivo.
A tan solo 8 días de emprender el viaje hacia Frankfurt, en uno de los entrenamientos, con el fin de familiarizarme con la natación en aguas abiertas, me fui a entrenar al Azud de Antella. Después de enfundarme el neopreno, comienzo a nadar. Tan solo 200 metros después, noto que el agua esta muy fría y decido suspenderlo con tan solo 200 metros nadados. Al salir pienso, si en Antella el agua esta así de fría, como puede estar en Alemania. Visualizo el lago de Frankfurt, me situó a las 7 de la mañana y comienzo a preocuparme, por el frio que puedo pasar.
Seguramente estas y otras preocupaciones rondan por la cabeza de cualquier persona que se enfrenta a una prueba de resistencia, incluso algún dolor muscular imaginario, algún catarro, en definitiva “el miedo escénico” que rodea la llegada de cualquier día importante.
Curiosamente, cuando llego a Frankfurt, 2 días antes de la competición, me encuentro una ciudad que esta soportando una ola de calor con temperaturas de 36º. Cuando voy a recoger el dorsal, me indican que va a estar prohibido el uso del neopreno, la temperatura del agua del lago esta por encima de los 24º y se espera que siga subiendo alguna decima mas. Al principio, pensaba que era broma, que lo había entendido mal, pero no, era cierto, en Antella helada y en Frankfurt caliente, es el mundo al reves. Una nueva preocupación aparece en mi cabeza, nunca he nadado 3.800 metros en aguas abiertas, sin mi querido neopreno. Pregunto a los jueces, si por ser de un grupo de edad de mas de 50 años puedo utilizarlo, tal y como establece la normativa de la federación Española y la Internacional, me dicen que nones, que esto es “ironman” y sus normas son para todos igual, no hay excepciones para nadie.
Pues nada, paciencia, todo va bien, sin neopreno, el recorrido en bicicleta, lo han tenido que alargar hasta 185 Km( 5 Km mas de lo normal), como consecuencia de unas obras, hace un calor horrible, con lo que los 42 Km de carrera a pie pueden ser muy duros y encima llevo 7 Kg
de lastre. ¡¡Cojonudo!! ¡¡Menos mal, que yo pensaba que el circuito de Frankfurt, iba a ser de los rápidos!!
Es la 2ª vez que coincido en Alemania con la celebración de un Mundial y me sigue llamando la atención, el fuerte sentido de nación que tienen, sienten a su selección como nadie, las ciudades se paralizan cuando juega Alemania. Casi todos los coches lucen su bandera, sus bares se llenan de terrazas en la calle, con pantallas gigantes y mesas compartidas, para tomar unas cervezas viendo los partidos. Los alemanes me gustan, tienen un idioma poco dulce, pero ellos son educados, eficaces y hospitalarios.
El sábado día 3, víspera del ironman, lo dedico a montar y ajustar la bici, aun estaba en la maleta, soltar piernas y entregar la bici y bolsas para las transiciones. Este día, tengo por costumbre comer bien y luego hacer una cena muy ligera en la habitación, creo que ya todo lo que tome por la noche poco va a servir como energía, más bien será un peso adicional. Pronto a dormir y el despertador puesto a las 4 de la mañana.
Cuando suena el despertador siempre me levanto con ilusión, ha llegado el día esperado, el día soñado durante 6 meses. Desayuno en la habitación algo de fruta, leche de soja y galletas y ya estoy listo. Como siempre Mª Carmen me acompaña, no se quiere perder la natación y viene conmigo hasta los autobuses que ha puesto la organización para trasladarnos al lago. Son unos 15 km, los que separan la ciudad de Frankfurt del lago en que vamos a nadar. Son las 5:15 horas cuando subimos al bus, disfruto viendo las caras de los triatletas, concentrados, hiperhabladores y sobre todo viviendo esos momentos previos, con tal intensidad, que se corta en el ambiente. Muchas son las horas acumuladas de esfuerzos, privaciones y entrenamientos, muy pronto vamos a poder sacar y expresar todo eso. Llegamos a la zona de salida, donde están las bicis y la bolsa para la T1, hinchamos las ruedas, pues el día anterior al dejar las bicis, casi todos las hemos deshinchado para evitar que con el calor explotaran, últimos ajustes y mas rápido de lo habitual ya estoy preparado para la salida.
Natación:
Son casi las 7 de la mañana, entro en el agua, por primera vez en mi vida voy a nadar 3.800m en aguas abiertas, sin mi amigo el neopreno. En principio me inspira dudas, pero en el fondo me ilusiona, se que me dejo un buen compañero, siempre me ayuda, me sube las piernas y mejora mi flotabilidad, pero no dejo de pensar, que sin el, va a ser como mas puro, como mas natural, y esto me ilusiona. El agua esta caliente, unos 25º, como en una piscina climatizada, aunque la temprana hora y alguna corriente submarina, hace que algún triatleta tenga sensación de frio.
La salida es desde el agua, hay unos 100 metros de corchera, que marcan la línea de salida, dudo donde colocarme, al final veo que la mayoría se quedan cerca de la orilla, otros se van al final y yo decido quedarme en medio, pero siempre en la parte de atrás.
A las 7 en punto suena el pistoletazo de salida. He decidido nadar cómodo calentando poco a poco y sobre todo adaptándome al ritmo que mas me convenga para evitar las aglomeraciones y golpes normales. El recorrido son 2 vueltas en forma de “U”, la primera hacia el lado izquierdo del lago y la segunda hacia el derecho. Al término de la primera se sale durante 15
metros del lago, se pasa bajo un arco y se inicia la segunda vuelta. El primer tramo de la “U”, lo hago buscando los huecos, donde hay espacio, con el fin de evitar golpes, pero cuando llegamos a la primera boya, como siempre es inevitable, todos pretendemos pasar lo mas cerca posible de la misma y ello provoca los digamos primeros “roces”, ya estoy curtido en ello y salgo más o menos bien librado. A partir de ahí el grupo vuelve a estirarse y desde ese momento, puedo acomodar mi ritmo. Las sensaciones están siendo fantásticas, el miedo al “sin neopreno” va desapareciendo y disfruto del placer de estar allí, de ser un privilegiado. Termino la primera “U”, salgo del agua, cruzo el arco e inicio la segunda. Me siento bien, ahora todo esta mucho mas, bajo control, ya conozco a mis vecinos, no nos hablamos porque en el agua es difícil, pero digamos ya somos un grupo controlado. Cuando estoy cerca de finalizar, comienzo a notar, que las piernas van un poco mas cargadas que de costumbre, se nota el esfuerzo y sobre todo que he tenido que moverlas mas que habitualmente, por no llevar el neopreno. Salgo del agua miro el crono y llevo justo 1:24 horas, casi 10´mas que mi mejor tiempo, pero esto es normal al no llevar esa ayuda del neopreno. Es mi primera alegría, prueba superada, he sido capaz. Corro hacia la bici, levanto la cabeza y allí, como siempre, ocupando la primera fila, esta Mª Carmen. Trata de animar y hacerme fotos, lo primero lo consigue solo con su presencia, lo segundo es más difícil.
Solo 5´tardo en efectuar esta transición natación-bici
Bicicleta:
El recorrido son unos 10 km totalmente llanos hasta Frankfurt y luego 2 vueltas a un circuito de unos 87 km, con muy poco desnivel, aunque con continuas pequeñas subidas y bajadas, con nombres tan rimbombantes como “La bestia”, “el infierno”, “montaña del pollo”, “colina rompecorazones”. La primera vuelta la hago con buenas sensaciones, aunque ya voy notando esos 7 kilos de lastre que llevo, casi todo llano, con pequeñas subidas y bajadas, nada especial hasta que de pronto llegas a un pequeño pueblo, típico, precioso, ves una curva a la derecha, un poco antes el asfalto se transforma en empedrado, giras y esta en “The Hell”-El infierno, es una sensación increíble, la bicicleta empieza a temblar, tus brazos también, te coges con fuerza, comienza un griterío ensordecedor, la calle esta llena de gente, en empedrado continua, durante una subida de unos 200 metros, música, manos gigantes que te saludan, gente bailando y tu que comienzas a emocionarte, a sentirte protagonista, a ser feliz.
Ya cuando estas cerca de terminar la primera vuelta llegas a otro punto especial el “Heartbreak”-rompecorazones, es una subida a una pequeña colina, nada especial, salvo que hay un gentío abrumador, que se abre a tu paso, te jalea, te obliga a pasar en fila, de uno en uno y te recuerda esas etapas míticas del Tour de Francia, que desde niño has visto en televisión.
Durante todo el recorrido atraviesas muchos pequeños pueblos, que están llenos de gente, en sus mesas alargadas, con sus vecinos, tomando sus cervezas y animando con campanas, cencerros, música, aplaudidores, niños que te ponen las manos para que se las choques y en definitiva viviendo con gran intensidad el día, convirtiendo el día del ironman, en una gran fiesta de todos los pueblos, conviviendo con sus amigos, vecinos. ¡Que bonito! ¡Te sientes querido! Que diferencia con esos pueblos donde te pitan los coches y les molesta que por un
día al año, el deporte sea el protagonista. Aguantan desde la 8 de la mañana, hasta que pasa el último ciclista a eso de las 4 o 5 de la tarde.
Termino la primera vuelta, llevo 97 km y la media que marca el velocímetro es de 31 km hora, no esta mal, pero sin esos 7 kilos la habría mejorado.
En la 2 vuelta, noto poco a poco, que mis pierna van peor, me parece que el viento siempre sopla en contra, las subidas me parecen mas duras, noto que me van pasando corredores, en las subidas muchos, en las bajadas y llanos recupero, pero no tantos como me han pasado subiendo. Cuando finalizo, miro el velocímetro y la media ha bajado a 29,5 km/h. Tiempo total 6 horas 16 minutos.
Cuando bajo de la bici, no me hace falta buscar, se que ella esta allí, escucho sus ánimos y ahora ya corro hacia la T2 (transición Bici-Carrera) con la confianza de que esto lo voy a terminar, corriendo o andando, no lo se, pero terminarlo seguro que si.
Carrera a pie:
Transición rápida, menos de 4´y a correr. Por delante me esperan 42 Km y 195 metros, con un circuito que son 4 vueltas de 10,5 km y luego una recta gloriosa de 195 metros. Durante la primera vuelta ya noto que mis piernas no van, me pesan, alterno el correr y el andar en todos los avituallamientos, el calor aprieta mucho y voy mojándome en ellos. El recorrido es un ida y vuelta por el paseo de la orilla de rio, al ir por el margen izquierdo y al volver por el derecho, alternando tramos con sombra y otros con un sol implacable. Todo el circuito esta lleno de gente, animadores y aficionados al ironman y habitantes de Frankfurt , que aprovechan el rio como zona de esparcimiento, para tomar el sol o bien tomar una cerveza, en uno de los innumerables bares que hay en su orilla (ganas me entraban de parar). Cuando finalizo cada vuelta recibo los ánimos de Mª Carmen, Eva y Javi. Este año Javi, amigo, compañero y casi hijo adoptivo, a pesar de estar inscrito, no ha podido tomar la salida, una desafortunada caída en la bici, en la ultima fase de su preparación , ha provocado una lesión de rodilla que le impide correr, que pena. Esto es así, el camino hasta cruzar la meta es muy largo y cualquier circunstancia te puede apartar de el, antes y durante el día del ironman. ¡Animo Javi!
Durante la 2ª y 3ª tengo que alternar algunos tramos andando con otros corriendo, en los avituallamientos, me dan hielo, que coloco bajo de mi gorra, para que poco a poco se vayan consumiendo y refrescando mi cabeza, a veces bromeo con el publico y me quito la gorra, sorprendiéndose del hielo que cae de mi cabeza.
Por fin llega la 4ª vuelta, la moral sube, extrañamente, las fuerzas regresan, las piernas pesan menos y los últimos 6 km los hago prácticamente corriendo. Creo que esto es fruto del entrenamiento, las sensaciones son buenas. Adelanto a muchos corredores, que van como pueden, hay de todo en el camino, el calor esta haciendo estragos, calambres, vómitos, etc.
Cuando giro y enfilo los últimos 195 metros en dirección a la meta, aparece la alfombra, las vallas y graderíos llenos de gente, la maravillosa plaza y al fondo la palabra soñada ZIEL (meta). Corro en busca de ella, el publico me jalea, son todos “fans” míos y yo con mis brazos y gestos, provoco sus gritos y aplausos, estoy feliz, me preparo para la foto de llegada, pero de pronto, justo 2 metros antes de cruzar la meta, veo a Mª Carmen, animándome, emocionada y
entonces solo puedo hacer una cosa, pararme y besarla. ¡Te quiero!, por ser como eres, por toda una vida juntos, por apoyar todas mis ilusiones, por ser capaz de aguantar 13 horas y 11 minutos esperando 6 momentos, en los que apenas me vas a ver durante una breve fracción de tiempo. Cruzo la meta, me ponen la medalla, me felicitan, soy feliz.
Este ha sido con diferencia el ironman, que mas tiempo he tardado en finalizar, a pesar de que mi primer objetivo, cuando me inscribí, hace mas de un año, era mejorar mi mejor marca, va y resulta que he hecho la peor con diferencia. No me importa, el camino hasta cruzar la meta ha estado plagado de circunstancias que no vienen al caso, que me han impedido hacer las cosas como imaginaba. No soy un profesional, no vivo de esto, tengo trabajo, familia, amigos, vicios y otras aficiones a las que no puedo renunciar, amo la vida, la buena mesa, el buen vino, las sobremesas y el ironman. Todo se puede hacer, hay que encontrar el punto de equilibrio entre las fuerzas. En Frankfurt, en la plaza donde esta la bolsa, tal vez mas importante de Europa, hay 2 esculturas imponentes enfrentadas, un toro y un oso, ambos representan las fuerzas de la bolsa.Las subidas, la tendencia compradora, los momentos alcistas están en el toro (bull-bullish). Por otra parte las bajadas, la tendencia vendedora, los momentos de bajada del mercado estan en el oso (bear-bearich). Me quise hacer una foto con ellos y elegí, situarme entre ambos, conteniéndolos parándolos, buscando el equilibrio. Con el ironman he aprendido que hay que buscar ese equilibrio entre los momentos oso y los momentos toro, disfrutar de el, respetarlo profundamente, pero ser consciente de que esto, lo hago solo por que me gusta y nunca convertir mi vida en algo que gira a su alrededor, sin lugar a dudas es muy importante para mi, pero también lo son otras muchas cosas.
Ahora vuelvo a soñar, por 7ª vez, seguramente será Niza, ya os contare. Os garantizo que el camino no será ni un momento oso, ni un momento toro, estaré entre ambos, disfrutando de la vida.
Valencia, 16 de julio de 2010-Virgen del Carmen
Menudos sueños te pegas ni durmiendo a pierna suelta sueño yo todo esto. Enhorabuena campeon y a continuar soñando…
enhorabona jordi ay perdon xelvatico,eres molt gran i un eixemple per aquest club,felicitats per este 6 ironman.un abraç.
Enhorabuena Pedro, viendo lo que haces, demuestras de que es capaz el cuerpo humano, pero a cambio de mucho entrenamiento y sacrificio que restas a todo lo “bueno” que comentabas anteriormente, creo que cruzar la meta después de un ironman, tiene que ser brutal. Pedro, eres un ejemplo. GRACIAS por ser uno de los nuetros.-
Vicente, yo siempre digo que al cruzar la meta ” la dicha es infinita”. Eso me anima a llegar hasta ella.
Sonia nunca digas “yo no”. Los limites son aquellos que nosotros nos ponemos.
Oscar este sabado es el Triatlon de Antella. ¿Vas a participar?